Estudiar mejor o estudiar peor no se trata sólo de haber estudiado más o menos tiempo. Desde pequeños nos tienen estudiando en el colegio, el instituto, la universidad… pero sin antes habernos enseñado a estudiar. Es un gran error en los sistemas educativos no prestar el suficiente tiempo a enseñar a los alumnos cómo estudiar o mejor dicho, cómo aprendernos una determinada información.
A continuación, resaltaremos unas cuantas técnicas de estudio que deberemos de aplicar en una u otra situación dependiendo de lo que queramos aprender.
- Repetición: Consiste en producir o recordar muchas veces la información. Dentro de ésta podemos destacar dos tipo
- Repetición simple: Repetimos una vez cada párrafo a la hora de estudiar.
- Repetición parcial: Es algo más efectiva. Primero me estudio un párrafo. Después ese y el siguiente. Después esos dos y el siguiente. Se va repitiendo todo lo antiguo y cada vez añadiendo algo nuvo.
La repetición favorece un aprendizaje de memoria, también llamado aprendizaje ‘’de carrerilla’’. El aprendizaje de memoria es un aprendizaje en el que no hay conexión entre lo nuevo que llega y lo que tenemos en nuestra memoria. Esta estrategia es lenta e inefectiva.
Esta escuela la suelen usar los niños a final de preescolar y principios de primaria. Es la peor de todas.
- Aprendizaje significativo: Consiste en ver la relación que hay entre la información que llega y la que ya tenemmos. Es más efectivo. Con menos tiempo dedicado, se olvida menos. Se suele comenzar a usar en los últimos cursos de primaria o principios de secundaria. Este aprendizaje como una herramienta indispensable lo propuso Ausubel. Es dar sentido a aquello que se está leyendo.
- La organización: Consiste en clasificar, en reordenar la información para recordarla después. Se aprende y se recuerda mejor que la repetición y se recuerda mucho más tiempo que la repetición. En esta estrategia de organización la información también se relaciona con lo que la persona ya conoce. La organización aparece a principios de secundaria.
- La elaboración: Consiste en unir, relacionar, etc. Conecta la información de la memoria a largo plazo con la nueva información. También se debe expandir (elaborar) esa información. Es una estrategia un poco más elaborada y compleja. De todas las formas de estudiar que hemos visto, la elaboración es la más eficiente. Se pueden poner ejemplos de cosecha propia, etc.
Una vez que vemos las diferentes técnicas de estudio, podemos saber cual usar dependiendo de la situación. Si nos queremos aprender nombres científicos <raros> usaremos la repetición, si necesitamos aprender algo sólo de entenderlo (ejemplo: para un examen tipo test), debemos de usar el aprendizaje significativo, si queremos aprendernos un resumen-esquema usaremos la organización, y si queremos aprender un tema largo tendremos que usar la elaboración.
Obras científicas relacionadas para ampliar:
Ausubel, D.P. Significado y aprendizaje significativo. In: Psicología educativa: un punto de vista cognoscitivo, Editorial Trillas, Mexico, (1976).
Beltrán, J. (1993) Procesos, estrategias y técnicas de aprendizaje. Madrid:
Síntesis.
Nisbet, J. y Schucksmith, J. (1987). Estrategias de aprendizaje. Madrid: Santillana.
Pozo, J. I. (1990). Estrategias de aprendizaje. En C. Coll; J. Palacios y A. Marchesi
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