Son muchas las personas que al igual que yo, se han comprado un proyector para uso doméstico. El proyector nos puede servir para ver la televisión o lo que se muestra en la pantalla de nuestro ordenador reflejado en la pantalla o pared a un tamaño 5 o 10 veces más grande a lo que estamos acostumbrados. Le encontraremos gran uso para las reuniones familiares, videoconsolas, películas, etc…

Yo, personalmente me he comprado el que se muestra en la imagen. Puedes mirar proyector en proyector24.es. No es algo profesional pero la calidad que emite es impresionante, ¡Parece que estoy en el cine! Veamos algunos consejos.
Cómo conectarlo con Windows:
- Conecte el cable del proyector al PC (cable VGA o DVI)
- Encienda el proyector.
- Entre en Inicio -> Panel de control y en el cuadro de búsqueda escriba proyector. A continuación haga click en Conectarse a un proyector.
- Seleccione cómo quiere conectarse. Deberá elegir una de estas cuatro opciones:
- Sólo equipo (solo muestra el escritorio en la pantalla del equipo)
- Duplicar (muestra el escritorio en la pantalla del equipo y en un proyector)
- Extender (extiende el escritorio de la pantalla del equipo a un proyector)
- Sólo proyector (solo muestra el escritorio en un proyector)
Para comprobar que lo has hecho bien y tanto el sonido como el proyector funciona, puedes probarlo utilizando este vídeo en tu ordenador.
Para elegir un buen proyector:
Tipo de lúmems: Hablamos de la iluminación, que es la principal diferencia entre los proyectores. Un proyector que nos compremos para uso doméstico no será tan brillante como uno profesional. Mientras que el doméstico lo usarás en una habitación oscura, en una oficina puede que haya que utilizarlo con la luz encendida. Un brillo mínimo recomendable estaría por los 1.600 lúmenes. Con esta iluminación no debes de tener problemas en un uso doméstico. En cambio, más abajo de los 1.000 lúmenes deberías de tener una habitación totalmente oscura para un buen visionado, no podría entrar absolutamente nada de luz.
Resolución: Los proyectores que hoy nos ocupan suelen ser de una resolución 720p (1280×720). El visionado con este tipo de resolución tiene bastante calidad, aunque muestra atrasos con respecto al full-HD de 1080p, que maneja una resolución de 1920×1080. Yo personalmente, recomendaría la primera para un uso doméstico, para así podernos ahorrar un dinero.
Pantalla: Al igual que la cantidad de lúmenes o la resolución, otro elemento muy importante a la hora de obtener calidad en el visionado será la superficie en la que reflejemos la proyección. Para ello podemos usar la pared plana o una sábana blanca puesta en la pared bien tensada. Lógicamente, la calidad que obtendremos no tendrá nada que ver con una pantalla comprada para ello. Éstas pantallas pueden ser fijas, móviles o enrollables. Las mejores para uso doméstico son estas últimas, porque son las que menos espacio nos ocuparán en casa.
Espero que con los consejos que os hemos dado tengáis suerte para comprar y utilizar vuestro proyector.




