Es otra de esas operaciones sencillas que, según en qué casos, sirven para impresionar a la familia. Todos estamos hartos de ver fluorescentes que parpadean, que se encienden y se apagan como si hubiera un poltergeist, o que dan más luz en un tramo que en otro. Cada caso tiene su solución y todas son fáciles.
El tubo parpadea al encenderlo.
Unas veces lo hace durante unos momentos, hasta que la luz queda bien encendida, y otras veces tu cocina parece continuamente una discoteca. En ambos casos conviene comprobar si no se ha aflojado y, si ha sido así, basta con ajustarlo nuevamente. Para ello debemos coger con suavidad ambos extremos del tubo con las manos y girarlo poco a poco hacia nosotros. Si el parpadeo no cesa, hay que probar girando en el sentido contrario. A menudo esta operación permite calzar mejor el tubo y evitar el parpadeo. Otras veces no sirve y habrá que cambiar directamente el tubo como explico más adelante.
El tubo da menos luz en el centro de su recorrido.
Podemos intentar lo mismo; o sea, girar el tubo hacia uno y otro lado. Pero cuando ocurre esto, lo habitual es que sea porque el starter o cebador esté estropeado, y haya que cambiarlo. Tranquilos, os lo explicare más adelante.
Tags: bricolaje, cómo cambiar, electricidad, hogar, luz, tubo fluorescente









